domingo, 29 de septiembre de 2013

Otro día en casa

Era lunes por la mañana, a diferencia de ustedes, nosotros nos levantamos de ánimo los lunes, estábamos casi todos en la sala de juego, sólo algunos dormilones seguían en las camas y los más "severos" encerrados atrás hasta la tarde, me senté con Luiz, si con Z, ni le digas Luis con ese o te disparará, Luiz desayunaba su comida favorita, ni tengo idea de que es pero el dice que parece yogurt con fresas y cereales brillantes, yo aún esperaba el mío, a mi me gusta comer comida de verdad y no cosas inventadas, mi asistente, como me gusta decirle, me trajo un pote de paté, pan y un vaso de leche, no es lo mejor pero es mejor que lo que come Luiz ahora, mientas comia a él le traen su comida real, pero se niega a comerla, dice que con su yogurt está satisfecho, la señora le advierte que si no come tendrá que llamar a Oscar, nadie quiere a Oscar, en realidad le tememos pero no lo decimos. Despues de esta amenaza Luiz comienza a comer de mala gana, pero en el momento en que la enfermera se va, esconde su bandeja y comienza a comer su yogurt, pobre, no se da cuenta que eso lo hace ver más y más delgado, parece un monstruo, un esqueleto, Luiz me da miedo, un poco, es mi amigo y lo quiero pero me da miedo. Terminé de comer me levanté a llevar la bandeja a la cocina, estába por llegar cuando me lo crucé en la puerta, estába esta bestia de dos metros que se hace llamar Masa, pero su nombre es Iván, antes de entrar acá era fanático de la lucha libre, antes lo dejaban ver lucha, pero se lo prohibieron despuea de horribles accidentes, gracias a eso se ganó un lugar en las habitaciones de "severos". En fin, ahi estába el, vestido con su disfraz de lucha casero, echo con batas viejas, cuando lo vi con eso me imaginé lo peor, su mirasa decia todo, me queria usar de costal de lucha, y el último que recibió ese castigo fue el causante de que le prohibieran a Iván ver lucha.
Traté de alejarme despacio, eludirlo, pero ya estába marcado por su mirada, después lo esperado, comenzó a correr hacia mi con brutal potencia, cerré los ojos y esperé el impacto; nunca llegó, cuando abrí los ojos me di cuenta que Oscar estába esperándo detrás de el, a que se moviese para pararlo, Iván es grande pero Oscar es enorme, lo derribó como si fuese pluma, dios, por primera vez sentí algo más que miedo por este enorme guardia. Tomó a Iván del cuello y lo arrastró a su habitación, al parecer se habia safado, el no debería salir hasta el mediodía. Aún shockeado seguí con la mirada a Óscar y vi como se dirijo a Luis, perdón Luiz, y lo alzó de la misma manera que a Iván, al parecer la enfermera lo llamó de todos modos, imaginate esa escena, un joven anoréxico siendo sometido de la misma manera que a un hombre de 2 metros, no es dificil imaginar el resultado de eso, como término Luiz, lamentablemente no lo aguantó, me di la vuelta y dejé mi bandeja en la cocina y me fui a mi habitación, otra víctima de Oscar, ya ven porque le tememos?.
Esperen.. Fue Óscar? O fue Iván? Ya no lo sé, estoy mal de la cabeza, quizás fui yo.. No lo sé.

No hay comentarios:

Publicar un comentario